Puedes escribir el mensaje perfecto, pero solo importa si aterriza en la bandeja de entrada y no en la carpeta de spam o en un bloqueo silencioso. La entregabilidad es el arte de demostrarle a los servidores de correo receptores que tu mensaje es genuinamente tuyo y merece entregarse. Así funciona y qué hacer al respecto.
Los tres registros que establecen confianza
- SPF lista qué servidores pueden enviar correo por tu dominio. El correo de cualquier otro origen se ve sospechoso.
- DKIM añade una firma criptográfica a cada mensaje para que el receptor confirme que no fue alterado y sí provino de tu dominio.
- DMARC une a los dos, indica a los receptores qué hacer con el correo que falla y te envía reportes de quién envía en nombre de tu dominio.
Estos son la base. Si faltan o están mal configurados, todo lo demás es cuesta arriba. Hay una guía a fondo sobre cómo configurarlos en la sección de Correo.
Calienta el envío y mantén una lista limpia
Un dominio o IP nuevo no tiene reputación, así que al principio envía de forma gradual en lugar de disparar miles de mensajes el primer día. Igual de importante: envía solo a quienes pidieron saber de ti. Cada rebote y cada queja de spam desgasta tu reputación, así que elimina pronto las direcciones inválidas y facilita darse de baja.
Escribe correo que no parezca spam
- Usa una dirección De real y monitoreada en tu propio dominio — no
noreplyen un buzón gratuito. - Mantén un equilibrio sensato entre texto e imágenes; un correo que es una sola imagen gigante es una señal clásica de spam.
- Evita acortadores de enlaces y enlaces engañosos donde el texto visible y el destino difieren.
- Incluye una dirección física y un enlace para darse de baja en el correo masivo — muchas regiones lo exigen y los filtros lo premian.
Diagnosticar un problema de entregabilidad
Si el correo se pierde, revísalo de forma metódica:
- Confirma que SPF, DKIM y DMARC pasan — la mayoría de proveedores lo muestra en los detalles del mensaje recibido.
- Verifica si tu dominio o IP de envío aparece en alguna lista de bloqueo pública.
- Lee tus reportes DMARC; revelan las fuentes que envían en tu nombre, incluidas las que no conocías.
- Prueba contra varios proveedores (un Gmail personal, Outlook y una dirección de trabajo) para ver si el problema es universal o específico de un receptor.
Cuándo pedir ayuda
La autenticación y la reputación son justo el tipo de cosa fácil de equivocar de forma sutil. Si prefieres tenerlo gestionado y monitoreado, nuestro servicio de seguridad de correo maneja el despliegue de SPF/DKIM/DMARC por ti. Y si solo necesitas buzones fiables para el día a día, créalos en cPanel o pregúntanos por correo empresarial.